Los lunes, libro

Detalle del libro «Alfred Hitchcock, the master of suspense. A pop up book» de Kees Moerbeek.
La increible realidad aumentada y menguante
Hoy les proponemos un juego. Lo llevan haciendo en la historia del cine desde hace un siglo. Hoy bajo un paraguas se lo hemos planteado a nuestro hijo. Que extendiera su mano junto a un inmenso castaño. Nos hemos alejado enfocando la cámara. Y él ha quedado fascinado. Parece que está sujetando el tremendo árbol en su pequeña mano. Pruébenlo. “Parezco un gigante”- dijo nuestro hijo al ver su fotografía.
Esta ilusión óptica nos hace pensar en dos buenos relatos para comenzar la semana. Seguro que en la mente de todos están las versiones animadas o películas de desigual resultado. Si no lo han hecho ya, prueban a leer el original. “Los viajes de Gulliver” de Jonathan Swift. Su lectura divierte siempre a primeros lectores porque es un libro fantástico de viajes. El primer períplo ya promete, un naufragio, el reino de Liliput y sus mínimos habitantes de apenas 15 centímetros. Sin embargo, es a su vez, una de la sátiras mejor construidas en literatura de la condición humana.
El otro relato propuesto, para esta semana de amplios puentes con tiempo para leer, es un relato corto. Del siempre recomendable Voltaire. Dicen los expertos de esta propuesta que se trata del primer precedente de ciencia ficción en literatura. Se trata de la visita a la tierra de un extraterrestre, (esta historia le sonará a Gurb también, seguro). “Micromegas”. En este caso el personaje medía ciento veinte mil pies de altura. Y también el relato es una carga irónica contra los dogmas incuestionables en su momento.
Por otro lado, el arte de editar siempre ha jugado con la posibilidad de miniaturizar mundos. No solo por las ficciones del texto que arropaba el libro. Los libros desplegables o pop ups juegan con estas ilusiones ópticas también, conformar pequeños mundos que desbordan el propio texto. En literatura infantil hay verdaderas joyas. Pero también en libros para adultos. Como muestra recomendable el libro desplegable que editó en 2006 Little Simon Merchandise sobre la filmografía y particular mundo de Hitchcock. “Puro deleite para asomarse con lupa” como decía un conocido que nos recordó el título.
Y no podemos cerrar esta entrada sin mencionar lo último en juguetería electrónica. La realidad aumentada. Por cierto, que la traducción del inglés de “augmented” sería más correcta como “incrementada” y no el sesgo de lupa aumentativa que parece haberse impuesto. Básicamente, nos dicen también los expertos, se trata de un enriquecimiento de información de nuestro entorno real inmediato a partir de dispositivos y software. La primera aproximación al mismo ha sido a través del ocio con vídeo juegos. Apuntan que tiene aplicación directa en geolocalización, pero también en medios de comunicación, y como herramienta pedagógica o incluso en la medicina. Veremos.
De momento parece ser solo juguetería que funcionará muy bien estas Navidades en forma de gadgets absurdos —¿Por qué no compran mejor un libro?. Y como en toda tecnología embrionaria parece más el argumento de una mala película de serie B. Nos hemos acordado al pensar en todo esto en “El increíble hombre menguante”, ¿recuerdan aquella película?
[pexyoutube pex_attr_src=»https://youtu.be/S0wzYiIKAsI» pex_attr_width=»500″][/pexyoutube]
