Guerrilla gramatical

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Ortografía, instrucciones de uso

Hay un predominio técnico en todo saber actual. Pero nos tememos que el conocimiento gramático de una lengua solo se adquiere con una fórmula que nada tiene que ver con la tecnología: la lectura. Leer con asiduidad garantiza una coherencia gramatical sobre todo a la hora de escribir. Comprueben los beneficios de este remedio seleccionando buenas lecturas.

No, no basta con las ayudas ortográficas de Google y sus keywords. Tampoco la infinidad de recursos a modo de resolución de dudas urgentes en la web. Hace poco un consultor en gestión de contenidos hacía esta reflexión: “soy una persona que se formó en números, y no en letras. Pero necesitaba redactar. No encontré ningún manual o recurso válido para esto. Así que en una librería encontré la novela de George Perec. “La vida instrucciones de usos” . Créeme que su lectura me sirvió para el fin que buscaba y otros; resolví dudas y me ayudó a poder construir relatos”.

Este mismo consultor llegó también a ciertas conclusiones. La ortografía se puede controlar con mayor facilidad que la gramática. Se puede comprobar también en la web, Se cometen consistentemente más faltas de gramática, que de ortografía. La primera es una habilidad más avanzada para el individuo, y bueno, la ortografía, se corrige con todo tipo de aplicaciones y recursos digitales.

Para control ortográfico en un entorno online, puedes usar el corrector Google o si tienes duda sobre una palabra, valerte del corrector de un editor texto, o de tu navegador web. Hacerlo te evitará publicar una palabra mal escrita, ya sea por descuido o por duda. Otra opción es consultar Google, que incluso escribiendo la palabra mal te “corrije” te corrige.

 

Para rigor normativo, nuestro consultor utiliza la RAE.es. El sitio web de la Real Academia Española tiene múltiples recursos, entre ellos, un diccionario, en el que puedes consultar cualquier palabra con la que tengas una duda. Hay, por ejemplo, múltiples indicaciones para el uso de tildes, como las que muestran aquí.

 

Nuestro amigo consultor hace una última consideración. “Revisa y corrige, antes de publicar: desde la universidad he tenido que preparar informes en tratamientos de texto, sistematicé lo escrito comprobando y corrigiendo, antes de entregar el trabajo”. Así debería ser antes de publicar en la web. Una errata digital es ubicua.  “En ocasiones cuando tengo tiempo me gusta visi preguntas frecuentes de consultas lingüísticas, he encontrado aclaraciones a varias dudas que se me han presentado, en el tiempo que llevo escribiendo para internet. También, suelo consultar a Fundeu.es.

La receta es simple: “Leer: definitivamente, para escribir mejor, debes leer más (en español, por si acaso). Creo que ver una palabra bien escrita, una frase bien redactada, nos lleva a aprender mejor del uso del idioma”.

 

Gracias, Félix Vidondo, por compartir tu experiencia gramática.