Los lunes, libro
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El espejo de Alicia
Es siempre una cuestión incómoda afrontar la relación del diácono anglicano y escritor, escondido bajo el seudónimo de Lewis Carroll, con la niña protagonista, Alicia. Porque el personaje estaba inspirado en una niña real, fuente enfermiza de fascinación para el autor.
Quien de verdad quiera acercarse a esta perturbadora obsesión debería leer «El hombre que amaba a las niñas» (Servando Rocha, La Felguera Editores, 2013). No hay equívoco a la luz del epistolario del autor. Ninguna maravilla a este lado del espejo.
La BBC, en una completa investigación del autor y su obra, un experto no dudó en tildar a Carroll como un “hombre reprimido, obseso y extraño” (“El mundo secreto de Lewis Carroll”, enero 2015, [https://youtu.be/Irlpvtwu1Rs]).
Pero pensemos que se trata de una de las obras fundamentales de la literatura infantil. Y esto inquieta. A pesar de la versión edulcorada a la que nos ha acostumbrado Disney. Y aunque para “A través del espejo”, de este año, Disney parece haberse desmelenado con una adulta Alicia que encarna Mia Wasikowska y la sorprendente versión que Pink realiza del tema psicodélico ‘White Rabbit’ de Jefferson Airplane. Disney parece haber traspasado el espejo. Tim Burton tuvo la culpa.
Aniversario de la obra
Este mes se cumplen 151 años de la azarosa primera edición del título. Nórdica celebró el siglo y medio de la obra con un recomendable y cuidado libro, magníficamente ilustrada por Marta Gómez-Pintado.
Hay quien puede preferir, sin embargo, la edición monumental de Libros del Zorro Rojo que incorpora también “A través del Espejo”, por iconoclasta y trasgresora que resuelve la ilustración de Pat Andrea con trazos delirantes. Pero advierten que la versión es calificada “solo para adultos”. Quizás el texto siempre debería ir destinado a estos lectores. Pensemos que en la mente de su autor, matemático también, hay toda una propuesta de lógica invertida de la realidad y pura abstracción refugio de su obsesión.
Paralelismos
Alicia, este post, viene a cuento también por alusiones. Hay quien ha querido ver un paralelismo entre Alicia y nuestra querida protagonista de “Arrecife y la fábrica de melodías”. Nos tememos que se equivocan. Arrecife, esta niña valiente, ha roto el espejo. No está atrapada en los juegos de lógica cartesiana propia de un mundo ya caduco y de hombres.
También sus autoras, y sus dos madres, están en una dimensión diametralmente opuesta a la del atormentado diácono. Aunque debemos reconocer que, por el tesón de la niña protagonista, ésta bien habría podido afirmar en algún lugar del relato: “Siempre llegarás a alguna parte, si caminas lo bastante”.
Y además, los silencios desconcertantes de la obra de Carroll son restituidos en el libro de Patricia García Sánchez y Concha Pasamar por música plena de sentido.
