
Biblioterapia
Por Guillermo Montesinos, fundador de Sin-prisa
Sí, según parece la disciplina existe. Bibliotherapy. La propia BBC informa del tema. De modo que no hay que buscar un anodino libro de autoayuda para encontrar remedio. Tan sólo hay que buscar un buen libro. El quid es saber cuál.
Ya lo decían los sabios griegos que en las puertas de las bibliotecas advertían a los lectores: estáis a punto de entrar en un lugar de curación del alma.
Acudimos entonces a una biblioteca pública y al azar revisamos una lista de autores por la “C”. Céline, Cioran, Camus… No probablemente, no. Estos no serán el mejor lenitivo.
Sin embargo, un buen lector entenderá que un buen libro es el mejor antidepresivo sin receta. La enfermedad del alma se cura con buena literatura. No hay duda.
Pero es que además la psicología aplicada parece apoyar esta tesis:
- Cada vez más estudios sugieren leer ficción como apoyo al enfrentar los desafíos de la vida.
- Está probado que la lectura agudiza el pensamiento analítico, lo que nos permite discernir mejor los patrones.
- Tenemos en la literatura una herramienta muy útil ante conductas desconcertantes de otros y de nosotros mismos.
- La ficción en particular puede hacerte socialmente más hábil y empático.
Resulta que a su vez, el filósofo Alain de Botton en su The School of Life en Londres tiene cuatro profesores «biblioterapeutas”. Entre ellos están Ella Berthoud y Susan Elderkin, autoras del libro The Novel Cure: An A-Z of Literary Remedies (La Cura de la Novela: Remedios Literarios de la A a la Z). Estas autoras en la introducción a esta obra afirman: “…Nuestros medicamentos no los encontrará en la farmacia. Sí en una librería , en una biblioteca, o descargando lectura en su dispositivo electrónico. Somos biblioterapeutas, y las habilidades de nuestro saber son los libros . Nuestra botica contiene bálsamos balzacianos y torniquetes Tolstoi , las pomadas de Saramago y purgas de Perec y Proust . Para crearla , hemos rastreado dos mil años de literatura…”
Bien, bookolia es también medicina. Y propone a sus lectores que sugieran qué meterían en un botiquín de lecturas lenitivas. De momento, Memorias de mis pies y el viaje por el Camino de Santiago en el más crudo invierno o la fantástica edición de Cuentos de la selva, el clásico de Horacio Quiroga. Pronto podremos prescribir dos nuevos «fármacos» que están en laboratorio Historias de una pera y el cuento ilustrado La estación de las hojas.
Por su parte, la editorial Errata Naturae propone una agenda para 2016 repleta de propuestas de libros sanadores bajo el lema “Anoche un libro me salvo la vida”: “Son libros excepcionales y, como una buena medicina o un buen arma, conviene tenerlos siempre a mano. Te proponemos uno cada semana. Y muchas otras cosas”.
