Digitising-books

La era digital no asesinará al libro

El sector editorial en la última década ha librado una guerra. La ofensiva provenía del mundo digital y pretendía cercar un reino de papel que había extendido su poder durante unos cuantos siglos y en todo el mundo.
Y esto fue una apisonadora que aplastaba cualquier forma de publicación. Prensa y libros quedaban arrinconados -con lo que estorban- ante la experiencia de lectores seducidos por minúsculos dispositivos en los que cabe una biblioteca nacional entera.
Pero ahora, en perspectiva, debemos aclarar unas cuantas cosas. Entre ellas hay que desmontar un falso mito que se ha aupado en esta contienda. “Epub kills the book star”, parafraseando aquella canción de los ochenta. Esto no es cierto. La publicación digital está perdiendo índice de penetración y el buen lector sigue prefiriendo un libro impreso. Por ejemplo, cuando tiene que regalar un libro. Se vislumbra que ambos soportes convivirán. Esta coexistencia pacífica perdurará con un cisma entre cómo se hacen las cosas a uno y otro lado.
Entre las obligadas puntualizaciones que deben hacerse está el decir de una vez por todas que editar en digital es un modelo low cost -perdón por el anglicismo pero así se entiende mejor. Es una forma de publicación barata y que persigue optimizar el ahorro de costes a ultranza. Se ahorra en edición y corrección del contenido, en distribución y en el producto final. Se ahorra en autores y textos en un brindis al todo vale. Es el paraíso de la autopublicación sin exigencias de calidad alguna.
Bien, aclaradas estas dos cuestiones queda como seguir publicando libros impresos como desde hace siglos se viene haciendo. En bookolia Editorial apostamos por un modelo sostenible. Conscientes de que imprimir un libro es high cost -disculpas de nuevo- proporcionamos a los autores una herramienta de financiación participativa: que por un lado permitirá cubrir los costes de publicación pero que además es preventa y promoción de un libro.
Nuestras dos campañas hasta el momento han sido un éxito: “Historias de una pera”(145% recadudado) de Cynthia Hidalgo y “Mis dos nidos” (137%) de Marta Aguilera y Marga Martín, recién finalizada. Y lo que no cabe duda es que el frío texto digital en un dispositivo jamás podrá acabar con el deleite del libro ilustrado -además difícilmente “pirateable”.
De modo que este puede ser el camino. Editar libros de calidad, un libro ilustrado generalmente sobresale en este sentido; y encontrar la fórmula de financiación que garantice esta cualidad.
bookolia Editorial apuesta por ello. Lo que no tiene muy claro es cómo denominar esta fórmula de financiación: bucofinanciación, bookofinanciación, financiación participativa, micromecenazgo, cofinanciación editorial o crowdfunding. Quizás tú, amigo lector, puedas ayudarnos a situar el concepto y no incurrir en anglicismos.
Entretanto te invitamos a que recuerdes:

[pexyoutube pex_attr_src=»https://youtu.be/W8r-tXRLazs» pex_attr_width=»500″][/pexyoutube]