Foto: Daniel Ullrich

Foto: «Numeral types» – Daniel Ullrich

 

Entrando en el uso de la tipografía.
Cómo elegir la mejor para tu libro

 

La tipografía (del griego τύπος típos, golpe o huella, y γράφω gráfο, escribir) es la forma gráfica de expresar el lenguaje. Se puede ver como el arte y técnica del manejo y selección de tipos, para crear trabajos de impresión.

wikipedia, dixit

 

Empecemos con Pero Grullo: si bien es cierto que para gustos existen los colores, no es menos cierto que cada uno puede venir mejor en según qué ocasión: así la placidez que desprenden los tonos ocres y terrosos nada tiene que ver con la violencia del rojo intenso. Lo mismo pasa con la tipografía: salvo algunos tipos denostados por unos y otros, y que daría para otro post, toda familia tipográfica puede funcionar bien en según qué casos. No es lo mismo utilizar una fuente para un cartel de un concierto, que usarla para una novela; funcionan mejor unas tipos en un libro con poco texto y gran contenido de imagen, con grandes blancos, que si esas mismas tipos se aplicaran a una enciclopedia (¿aún se hacen?) o a un libro de consulta.

Un factor esencial en la elección de una fuente u otra es la legibilidad, la capacidad formal de cada fuente para leerse mejor o peor. Si nos atenemos a las diferentes clases de tipografías podemos recomendar una u otra según sea nuestro proyecto. Hay un variedad tipológica enorme pero tradicionalmente se han clasificado:

muestra de diferentes clases de tipografía

 – serif: Se caracterizan por los rasgos, las terminaciones, generalmente curvas que relajan la transición entre las manchas de las letras y facilitan la lectura en grandes cantidades de texto. Las tipos más destacadas son: Jenson, Garamond, Times Roman, Bembo, Sabon, Century, Bodoni, Baskerville, entre muchas otras.

 – egipcia: De trazado recto y uniforme y terminales cuadrangulares, se suele emplear en trabajos técnicos y textos publicitarios. Ejemplos de estos tipos son: clerendon, cooper, consort o contact.

 – sans serif o de palo seco: Se caracteriza por no poseer rasgo, la propia denominación de “palo seco” es bastante ilustrativa. Entre ellas destacamos la Helvetica, la Futura, Arial, Univers, la tan de moda ahora Bebas Neue. Recomendada para titulares, pies de foto u obras sin gran cantidad de texto corrido: libros de arquitectura y arte, diseño, etc.

 Además de estos tres grandes grupos podemos añadir otros:

– caligráfica/script: Está basada en la variedad y fluidez del trazo creado en la escritura a mano. Las hay de tipo formal: frecuentemente usadas para invitaciones y diplomas para causar una sensación elegante y de importancia, como la Kuenstler Script o la Edwardian Script. De tipo informal como la Mistral o la tan de moda hace unos años Lobster. Otros ejemplos son GoodDog o Jenna Sue, para hacernos idea de la variedad de esta clase.

El tipo caligráfico informal es el que se suele utilizar para los cuentos infantiles o cómics.

 – monoespaciada: Comparte con las de palo seco que no tienen rasgo pero su característica esencial es tener el mismo espacio horizontal en cada uno de sus caracteres. Los primeros tipos de letra monoespaciados fueron diseñados para las máquinas de escribir, y posteriormente pasaron con éxito a la informática. Es el caso de la famosa Courier y todas sus variedades. Otras son Andale Mono o Lucida Console.

Suele utilizarse para escribir código fuente o imitar la composición escrita en máquina de escribir.

Algunos sitios destacados sobre tipografía

unostiposduros.com La mejor o una de las mejores páginas sobre tipografía de este país.
fontsquirrel.com Gran cantidad de tipos libres para usar. Su generador de fuentes para web es de lo más práctico.
dafont.com Más sencilla que la anterior, también aporta un catálogo tipográfico considerable
familiaplomez.com Unos cuantos chalados de las imprentas con tipos de plomo, recuperadas por España y parte de Europa. Imparten cursos y difunden la pasión por la tipografía y el tradicional arte de imprimir.