Lectora en el estanque lago Tjörn de la capital islandesa, Reikiavik.

Lectora en el estanque del lago Tjörn, de la capital islandesa, Reikiavik.

Libros bajo el sol de medianoche

El libro celebrará su fiesta entre la noche del 22 de abril y el 23, su día. A lo largo de esa madrugada muchos lectores montarán su fiesta por su cuenta. No hay placer más irresistible que el de permanecer leyendo en la quietud de la noche.
El libro parece en ocasiones una realidad ajena al jolgorio y de hecho el silencio de las bibliotecas parece el hogar más adecuada para ellos. Pero durante el próximo fin de semana el despliegue de actividades en su honor serán un auténtico regocijo. Destacamos lo que en Madrid van a realizar sus librerías pero te invitamos a que visites nuestro circuito bookólico de librerías con sorpresas para estos fastos. Así en Jarcha habrá un cuentacuentos para adultos a cargo de la fantástica Estrella Escriña, en Artimaña actividades diversas:

– un taller gratuito de encuadernación Japonesa para chicos y chicas de 8 a 12 años.
– Un espectáculo de improvisación
– Una exposición colectiva

En Muga toda la semana estará cargada de presentaciones, cuentacuentos y actos para conmemorar no el día sino la semana del libro.

Por poner solo tres ejemplos de lo que se mueve en las librerías en esta noche tan especial.
Sorprende que de vez en cuando tengamos que reivindicar la importancia del libro. Si viviéramos en un país nórdico esto parecería chocante porque la lectura y el libro van incorporados a la cultura cotidiana de sus habitantes con total naturalidad.
Así que tenemos que sumarnos a festejar este día. Claro que sí. ¡Viva el Libro! No queremos arruinar la fiesta a nadie. Editores, bibliotecarios, autores y profesionales de la gran cadena del libro tenemos la obligación el resto del año de sostener, no sin esfuerzo y en ocasiones con falta de apoyo, la realidad crepuscular del libro. Esto en un país nórdico no ocurre.